Me encanta hacer bombones. Estos han quedado deliciosos y además los hice con restos de ingredientes que tenia por casa de otras recetas que había preparado.
Perfectos para tomar después de comer con un cafetito o para la merienda.
Os cuento.
Ingredientes para 30 bombones:
1 huevo
100 gramos de queso Mascarpone
1 tacita de café
unas pingaratas de brandy
Lonchas de algún bizcocho sin gluten que tengáis por casa o de magdalenas
cacao puro en polvo sin azúcar de Valor
media tableta de
Chocolate puro de Valor
2 cucharadas y media de azúcar.
Elaboración:
Lo primero que haremos será derretir el chocolate puro de Valor al "Baño María" con cuidado de que no entre nada de agua. Una vez derretido y con ayuda de un pincel barnizaremos el interior de los moldes con una capa gruesa de chocolate.
Metemos en el congelador, para que solidifique el chocolate, durante unos minutos.
Mientras, vamos preparando el relleno de tiramisú.
Separamos la clara de la yema. Añadimos a la clara una cucharada de azúcar y un chorrito de limón y montamos con las varillas hasta que nos quede a "punto de nieve". Reservamos.
En un cacillo batimos la yema del huevo con una cucharada de azúcar y ponemos unos minutos al baño María sin dejar de remover. Yo esto siempre lo hago para asegurarme de que la yema coge temperatura y asi, no tener problemas de salmonela. Dejamos enfriar.
Una vez fría , mezclamos la yema con el queso Mascarpone. Cuando veamos que ya está bien mezclado añadimos la clara de huevo lentamente con movimientos envolventes. Reservamos.
Sacamos el molde de bombones del congelador y colocamos en el fondo de cada uno de ellos una capa fina de bizcocho.
Preparamos una taza pequeña de café a la que le añadiremos una cucharada pequeña de azúcar y un buen chorrito de brandy.
Emborrachamos el bizcocho con ayuda de una cucharilla.
Vertemos sobre el bizcocho la mezcla de tiramisú. En este caso sí que podemos rellenar los moldes hasta arriba ya que dejaremos los bombones abiertos. Una vez rellenos los pondremos en el congelador unos 10 minutos.
Pasado ese tiempo o cuando veáis que ya han solidificado, sacamos del congelador y desmoldamos con cuidado.
Espolvoreamos con el cacao amargo y ...¡listo!
Se conservan en la nevera perfectamente durante unos días guardados en un taper.